I
Es ella
quien le enseña
en otro lugar que no es el cielo.
II
Sumida en la confusión
me abandono,
dejo que me seduzcas
y hagas de mí
lo que diablos sea.
Ya no tengo puntos cardinales.
Sólo estás tú,
el que modera mis sonidos vitales
quien ha logrado convertirme
en un posible hecho
en la historia de todos
aquellos que piensan conocerme.
III
No quiero la luz del sol.
Quiero la de tus ojos,
porque en ellos me veo luminosa,
omnipotente, perfecta.
No necesito agua para aliviar la sed.
Necesito tu ardor
porque en él anida el océano
donde ha de refrescarse mi vida.
No deseo milagros, ni esperanzas,
ni sentir fe en el corazón
para tener fuerzas y respirar cada mañana
porque tú eres el todo y la nada,
mi único planeta regente,
cielo lleno de constelaciones
que forman mi nombre,
tierra que hará florecer
a mi naturaleza bizarra,
canto antropófago
que ha de tragarse vorazmente
mis miedos absurdos
y me dejará nadando sin ellos
debajo del mar
buscando la Atlántida.
Absoluto vacío,
absoluto silencio
para morir en paz.
IV
Tu miembro flota
en mi interior
como un globo en el aire.
en mi interior
como un globo en el aire.


Dices y no dices... estás y te seintes... Me gustó tu rodar en letras
ResponderSuprimirGracias por comentar amigo Francisco
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